martes 24 de enero de 2012

El Papel de la Educación de Adultos y el e-Learning en la Formación en la Empresa

rafaelhernandez carreraRafael Hernández Carrera
Director de Operaciones de Formación Digital
(Enero 2012) La educación destinada a adultos tiene sus particularidades específicas, por eso el e-learning es una metodología especialmente útil en este proceso de formación, ya que genera mayor participación de parte de los alumnos y motiva desde sus múltiples recursos audiovisuales.
La formación en la empresa es una tarea de suma importancia para que exista un futuro para ella, más aún en un marco como el actual caracterizado por la mayor crisis económica mundial desde 1929 y por el continuo cierre de compañías, con la consiguiente pérdida de empleo. Con este escenario se hace necesaria una gran adaptabilidad, la cual necesita de una formación básica muy seria. Igualmente, se precisa una importante formación técnica que se fundamente en bases culturales y científicas que permita la adquisición de nuevos conocimientos y destrezas que cada vez son más complejas.
"Para los adultos resulta de gran ayuda la experiencia acumulada, ya que llevan en su historia personal una amplia carga de conocimientos, información y habilidades."
Debido al continuo cambio de nuestra sociedad y más aún de la empresa y la economía, esta formación ha de tener un carácter permanente. En nuestra opinión la Educación de Adultos debe imbuirla, al tratarse esta de una formación dirigida a personas adultas, los trabajadores. Este tipo de educación tiene sus peculiaridades específicas, tanto en metodología como en contenidos.
En primer lugar nos gustaría resaltar que el aprendizaje adulto es un aprendizaje basado en la experiencia, es decir, el adulto no llega a un proceso de enseñanza–aprendizaje como una tabla rasa, viene con una serie de experiencias así como con vivencias educativas y sociales. En este sentido, es muy importante tener en cuenta todo este bagaje, ya que va a condicionar desde un principio la totalidad del proceso.
Para los adultos resulta de gran ayuda la experiencia acumulada ya que llevan en su historia personal una amplia carga de conocimientos, información y habilidades. Esto les conduce a desarrollar una conducta determinada, en base a esas experiencias, que les funciona bien en su día a día.
Otro aspecto fundamental de la educación de adultos, y por tanto de la formación de trabajadores y de la formación en la empresa, es la cuestión metodológica. Consideramos fundamental que la metodología empleada para este colectivo de personas ponga en relación lo ya aprendido en el pasado con lo nuevo.
Habitualmente se tiende a pensar que la formación debe de tener lugar de modo presencial, en un aula, siendo percibidas otras metodologías como sucedáneas o de peor calidad, y nada más lejos de la realidad.
El aprendizaje de los adultos es más eficiente cuando la formación se imparte utilizando una metodología activa, participativa, grupal, individualizada y con apoyo de medios audiovisuales. Así las cosas, el e-learning se erige en una metodología de aprendizaje que puede proporcionar una riqueza audiovisual y un "esplendor multimedia" que resulta de gran ayuda a la hora de "enganchar" al adulto con su formación. Son muchas las posibilidades que abre esta metodología para conseguir el propósito final: educar o formar al individuo.
En este sentido hay que tener presente, también, que las personas que desarrollan un trabajo tienen poco tiempo disponible tras finalizar su jornada laboral, por lo que se hace más necesario, aún si cabe, innovar metodológicamente y recurrir a soluciones que les permitan conciliar la vida familiar, laboral y formativa ya que el individuo está en continuo proceso de aprendizaje, a lo largo de toda la vida, en Educación Permanente. No cabe duda de que el e-learning es la metodología que más se adapta a esta circunstancia ya que permite que el alumno estudie cuando mejor le venga, sin la necesidad de someterse a unos horarios estrictos ni a interminables desplazamientos para ir a un centro de formación.
"El aprendizaje de los adultos es más eficiente cuando la formación se imparte utilizando una metodología activa, participativa, grupal, individualizada y con apoyo de medios audiovisuales."
Comenta Sarrate (1997) que tradicionalmente se ha ido produciendo a lo largo de los años una confusión importante entre la idea de educación y de escolarización pensándose, erróneamente, que sólo las escuelas (formación presencial) pueden dar respuestas a las necesidades de aprendizaje. Otro error muy común ha sido pensar que como la mejor edad para aprender es la infancia, los procesos educativos son más propios de los niños que de los adultos. Esto no deja de ser una verdad a medias, ya que gran parte de los aprendizajes realizados durante la infancia deben reelaborarse y reestructurarse desde la perspectiva de la adultez, es decir, basándose en la experiencia.
A lo largo de los últimos años, el e-learning ha cobrado una relevancia principal en los planes de formación que desarrollan las empresas. La evolución de la Formación Continua en las mismas nos muestra un avance muy positivo de esta modalidad de formación, tanto por el número de acciones formativas que se desarrollan como por el grado de satisfacción de los alumnos.
Según los datos de la Fundación Tripartita para la Formación en el Empleo (España), en el año 2008 se desarrollaron 155.873 acciones formativas en las empresas bajo el sistema de bonificaciones. Si atendemos a la modalidad de formación de las mismas, el 65% de éstas fueron en modalidad presencial; el 20,9% fueron bajo la modalidad de distancia convencional; el 7,5% se desarrollaron bajo la modalidad de teleformación; y el 6,6% en modalidad mixta.
El siguiente año, 2009, el número total de acciones formativas en las en las empresas desarrolladas fue 197.481. De ellas, el 57,4 % fueron en modalidad presencial, el 26,5% en modalidad a distancia convencional, el 9% bajo la modalidad de teleformación y el 7,1% en modalidad mixta. El último año del que tenemos datos en el momento de la elaboración de este artículo es 2010. Durante este año, se desarrollaron 242.618 acciones formativas. De ellas, el 52,2% fueron en modalidad presencial, el 30,3% en modalidad a distancia convencional el 10,6% en teleformación y el 6,9% en modalidad mixta.
En el siguiente gráfico se puede apreciar la evolución referida en cuanto a la modalidad de impartición de la formación continua en las empresas.